Tu talento, tu mayor fortaleza

«Si viniste a este mundo a volar,

aprende a usar tus alas»

 

Todos venimos a este mundo con un don o talento que nos hace únicos y especiales. Es la fuerza que nos empuja hacia afuera para vivir según nuestro propósito de vida. Como todo poder conlleva una responsabilidad. Está en cada uno de nosotros descubrirlo y ponerlo al servicio de ese propósito.

 

¿Sabes que quieres pero no te sientes capaz de lograrlo?

¿Pensaste alguna vez qué te animarías a hacer si no tuvieras miedo a equivocarte? ¿Cómo sería tu vida sin sentir inseguridad?¿Cuántas veces buscas la aprobación ajena antes de tomar una decisión?¿Cuántas de las decisiones que tomas te pertenecen solamente a tí?

Si estás buscando dejar de mirar tanto a los costados y enfocarte hacia las metas que te fijaste, seguí leyendo porque esta nota te puede interesar.

Ya se lo que quiero pero…

Supongamos que ya tienes establecidas tus metas con propósito, tema que merece una nota aparte. Y ahora no sabes cómo arrancar, o no te sientes capaz de lograrlo.

Te voy a pedir que observes estas dos imágenes:

En la imagen número 1 estás tú en tu etapa de descubrimiento de tu propósito de vida, definiendo tus metas de acuerdo con ese propósito. Tu entusiasmo está por las nubes, no puedes dejar de pensar. Tu foco ya está ajustado, quieres tomar acción ya.

Y de repente, algo te hace cambiar tu estado de ánimo y pasas a estar en la imagen 2. Una voz interior te hace dudar de tí y de tus capacidades, porque te dice que no vas a poder. Empiezan a aparecer todos los «peros» que te alejan de esa realidad soñada. Acaba de tomar el mando tu «sistema de creencias» haciéndote poner foco en tus miedos porque tu inconsciente cree que estás en peligro.

Calma! No te asustes. No pasa nada. Además, ya definiste qué quieres y cuando el propósito está claro, todo es más fácil de resolver. El siguiente paso es trabajar para cambiar esas creencias limitantes que tienes respecto de tí mism@ para que puedas retomar tu compromiso. Es momento de fortalecer tu autoconfianza.

El síndrome del patito feo

¿Te acuerdas del cuento del patito feo? Por haber nacido diferente a sus hermanos se sentía rechazado, quería pertenecer y ser aceptado por su entorno a toda costa, pero no había forma. Hasta que la tristeza lo condujo a alejarse con su dolor. Y durante su aislamiento tuvo la oportunidad de verse a sí mismo reflejado en el agua de un lago y, ante su sorpresa, descubrió que en realidad era un hermoso y elegante cisne.

Cuando dejamos que las creencias que tenemos de nosotros mismos manejen nuestras vidas, nos olvidamos de quienes verdaderamente somos, padecemos el «síndrome del patito feo». Estamos tan preocupados por «encajar», por encontrar reconocimiento y aprobación ajena, que medimos nuestros éxitos o fracasos de acuerdo con lo que los demás esperan de nosotros, nos comparamos todo el tiempo. Entramos en el modo «copio y pego», intentando hacer las cosas de la misma manera que las hacen los otros y nos alejamos de nuestro camino. Vivimos mirando hacia afuera cuando el verdadero poder está adentro.

Al igual que el patito del cuento, necesitamos aislarnos para mirar hacia adentro y darnos el permiso de reconocernos.

¿Qué es el talento?

Cuando hacemos una pausa para quitarnos el peso de aquello que no nos pertenece, nos preparamos para conectarnos o, mejor dicho, re – conectarnos, porque la mente no olvida que vino preparada para escuchar el corazón. Es momento de ir a buscar esos recursos internos que configuran la autoconfianza. Pero hay uno que es exclusivamente tuyo, que te hace especial y que nace de tu corazón porque lo trajiste con vos al nacer, es tu talento.

Es un don innato, una habilidad que viene de fábrica, que nos convierte en seres únicos e irrepetibles. Puede conducir a la fama pero no es un don exclusivo de las personas que parecen tocadas por una varita mágica. Todos somos buenos en algo. De hecho existen tantos dones o talentos como seres habitando este mundo.

Descubrir tu talento es una forma rápida y efectiva de subir tu nivel de autoconfianza. Su efecto es multiplicador y garantiza el resultado de lo que hagas.

Ahora que ya sabes que estás diseñad@ de una manera maravillosa, ¿sigues dudando?

¿Cómo descubro mi talento?

Algo que te puede ayudar mucho es pensar y tomar nota de aquellas cosas que haces con facilidad y que, por ese mismo motivo, no las tienes en cuenta. Es aquello que haces bien y sin esfuerzo. Seguramente más de una vez te han reconocido habilidades o cualidades por las que te has destacado. Muy probablemente no reparaste en ellas porque es algo que se te da en forma natural, nace de tu interior sin que te detengas a pensarlo. ¿Las recuerdas? Eso es tu talento, te pertenece sólo a tí. Nace de tu corazón.

¿Te acuerdas cuando de chiquit@ jugabas y creabas esos mundos maravillosos? Esas habilidades ya se manifiestan en la infancia. Si haces un poco de memoria y revisas un poco tu historia, seguramente vas a descubrir cosas muy interesantes sobre tí.

El talento, un don inevitable

Al ser una cualidad innata, aunque quieras, no podrás dejar de tenerlo. Es inevitable, eso lo convierte en tu mayor fortaleza.

También es un impulsor de tu misión personal. Se dice por ahí que cada uno de nosotros trae el talento que será necesario para cumplir con su propósito de vida. ¿Será así? ¿Tú qué opinas? Yo creo que sí.

Cuando comienzas a construir tu mundo con autoconfianza y apoyándote en tu talento, tu realidad será consecuencia de quién eres y no de quién te dicen que eres. La sensación de plenitud será parte del proceso, no un resultado a esperar. Por más que encuentres obstáculos, que son parte del viaje y necesarios para tu crecimiento personal, tendrás la capacidad de superarlos y la motivación para seguir adelante. Cada decisión que tomes será una elección alineada con lo que quieres para tu vida, realizada en forma consciente y no automática.

¿Cómo te imaginas tu vida siendo tú?

Si quieres hacer un trabajo más profundo para conectar con tu talento, te regalo un ejercicio que te preparé especialmente. Sólo tenés que hacer click en el siguiente link:  descargar el ejercicio

Nunca te dejes llevar por la idea de creer que ya es tarde para cambiar

Esa es una de las tantas creencias que boicotean tu bienestar. Todo el tiempo que crees que perdiste es terreno ganado en experiencia. Nunca es tarde para ser quien viniste a ser. En ese caso, todo lo vivido, te aportará sabiduría para la toma de decisiones. No hay tiempo lineal cuando vivimos para un propósito. Todo es construcción de presente. La motivación es diaria, cada vez que te levantas por la mañana tienes una razón para crear un nuevo día.

Viniste a ser feliz, a dar y recibir amor desde lo que eres. Un alma viviendo en un cuerpo físico esta experiencia que te hará evolucionar. Usa tu talento para tener una vida plena, tal como te la mereces. Ponlo en práctica de manera consciente y haciendo que fluya en forma amorosa hacia tu entorno. Construye tu mundo a partir de ese talento y observa qué sucede…

Recuerda que tienes alas porque viniste a volar

 

Abrazo de luz

Mirta

 

 

 

Si te gustó el conocimiento, compártelo:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

¿Qué contenido te gustaría leer próximamente en nuestro blog?

¡Sigue leyendo!

Post Relacionados

Sin categoría

¿Falta de tiempo?

«Vivimos en un mundo donde casi sin darnos cuenta permitimos que las urgencias gobiernen nuestras vidas de tal manera que perdemos de vista lo que

Leer más »
Sin categoría

Sin metas no hay compromiso

«La importancia de comprometerte con una meta reside en la persona que te tenés que convertir para alcanzarla» (Mirta Rodríguez) ¿Falta de compromiso? ¿Te pusiste

Leer más »